Lo que en la actualidad conocemos como análisis transaccional fue creado por Eric Berne, en 1957. Psiquiatra y psicoanalista, comienza a publicar sus análisis sobre este tema en el mismo año. En este instante ya propone un esquema de personalidad llamándolo análisis estructural.

No hablamos solo de teorías. Es totalmente diferente a los tratamientos clásicos. No comparte ni la teoría ni la práctica. Podemos asegurar que al padre del análisis transaccional le preocupa curar y no perder el tiempo en diagnósticos. Por ello, es la técnica ideal para practicar. No dudes en comenzar cuanto antes.

¿De qué hablamos exactamente?

– El primer principio del análisis transaccional indica que todos los seres humanos nacemos bien (psicológicamente), es decir, todos somos príncipes o princesas que con el paso de la vida y tras vivir relaciones personales como seres sociales nos imponemos límites que nos convierten en sapos.

– El segundo principio del análisis transaccional hace hincapié en el factor genético. En esta ocasión, la salud, nuestra procedencia u origen social son los que ocasionarían las limitaciones al desarrollo humano. Cabe destacar que cuando nos auto imponemos limitaciones nos estaremos conduciendo hacia una vida de infelicidad que no desencadenará más que en una patología.

– El tercer principio del análisis transaccional nos indica que todos podemos cambiar las situaciones problemáticas. Como personas tenemos los métodos y la capacidad para hacerlo. Eso sí, debemos tomar la decisión y pasar a la acción.

En definitiva, este análisis es totalmente beneficioso para nosotros y para mantener relaciones interpersonales sanas. Una transacción es la forma de comunicarnos con otra persona. ¿Cómo te comunicas?. Factores psicosociales y aprendizaje de conductas, respetando la libertad y responsabilidad, son solo algunos de los beneficios de este análisis. Debemos curarnos primero, a través de esta terapia y su conocimiento empezamos a tomar el control de nuestra vida y de nuestras relaciones. Así que como ves es para tenerla muy en cuenta ¿no lo crees?. Desde luego, hay motivos más que de sobra para saber que realizar una terapia enfocada en cómo mejorar nuestras relaciones, además conseguirá mejorar nuestra relación más importante, la que tenemos con nosotros mismos. Empezar a vivir desde la Autoestima y asumiendo el Poder Personal de tu vida provoca sin duda un antes y un después.

Eric Berne y las transacciones

El análisis transaccional, más conocido por sus siglas, (AT), se considera que es una filosofía humanista donde se enseña un sistema de técnicas para que desde un punto de vista psicoterapéutico podamos analizar las relaciones y comportamientos sociales, sean en el ámbito que sean, familiar, de pareja, laboral, amistad… Basamos la intervención psicoterapéutica en los postulados: “Yo estoy bien”, “tú estás bien”.

Este método es todo un avance en el panorama de análisis psicológico. Aporta una metodología clara que va unida de conceptos muy básicos aptos para la comprensión de cualquier persona. Una de las numerosas ventajas de este análisis es que nos permite trabajar desde diferentes niveles de la persona y conseguir mejores resultados para poder llevar a cabo los procesos de cambio necesarios.

La efectividad del método lo hace perfecto para curar problemas que de otra manera nos sería imposible. Al integrarse con gran facilidad en otros modelos sociales hace que sea reconocido a nivel mundial, llegando a crearse escuelas que se centran en su aplicación.

Meta del Análisis Transaccional

El objetivo es dejar atrás y olvidar el guión que de pequeños tomamos frente a las situaciones con intensidad emocional. Nuestra infancia, nos ha hecho vivir situaciones emocionales donde psicológicamente hemos respondido de la manera que conocíamos. Ahora al ser conscientes de que ese guión existe podemos empezar a aplicar las soluciones que nos lleven a su reestructuración. Dejando de funcionar de forma automática y de aplicar las respuestas psicológicas que hacen que sigamos dentro del guión. Llegados a este punto utilizaremos nuestra capacidad de pensar y sentir. En definitiva, actuaremos de la forma más saludable para mantener una vida plena física y psicológicamente.

Finalmente, debemos hacer hincapié en que no hay peor enemigo que nosotros mismos. Y es que, en una sociedad llena de protocolos de conducta debemos plantearnos múltiples preguntas: ¿necesitamos un cambio personal?, ¿no sabemos cómo solucionar nuestros problemas internos? Seguramente, el análisis transaccional es la terapia que necesitamos, porque se centra en los problemas que están unidos a nosotros mismos a nuestra autoestima y poder personal.

Sé la protagonista de tu vida, fortalece tu autoestima y construye relaciones saludables desde tu poder personal en acción.

¡Feliz Día!¡Feliz Vida!

Con Cariño ♥ Rosa Maria

 

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