Algo sucede a tu alrededor, algo que te afecta en ese momento… 

                                           ¡De Acuerdo! ¡Eres un Ser humano! 

 

 

No eres un robot como el de esta Fotografía que hice, no estás reprogramado con un chip mágico anti choques emocionales…

Partiendo de esa Naturaleza Humana, la acción te enfada, te afecta, te hace sentir mal e incluso entrar en un estado de creer que todo es injusto…que no puede ser que te pase a ti… que no hay derecho a eso…

 

¡PUEDES PERMITIRTE TODAS ESTAS EMOCIONES!… Pero no te quedes a Vivir en ellas…

 

El rato pasa, las horas pasan, los días pasan... ¿Te has quedado ahí anclada? ¿Ya te has dado cuenta de que sigues aferrada a ese suceso externo?

– SI YA TE DISTE CUENTA… ¡ENHORABUENA!  ¡HAS DADO UN GRAN PASO, CRÉEME! 

Pasemos a la siguiente etapa…¿Sabes una cosa?

¡¡¡YA PUEDES PERMITIRTE y TE PERMITES EMPEZAR A SALIR DE ESE ESTADO!!! 

¡REGÁLATE EL DERECHO A PASAR PÁGINA !  Ya lo has vivido, lo has sufrido, has sido víctima de  la situación, es pasado, no presente ni futuro… por lo tanto:

AHORA ES EL MOMENTO DE SOLTAR… No te digo que sea sencillo, solo te digo que es el Momento. 

Decide, toma Conciencia y Avanza… 

 

EJERCICIO PARA SOLTAR EXPERIENCIAS DEL PASADO

 

Te propongo un ejercicio sencillo y a la vez eficaz, sólo tienes que llevarlo a la práctica desde el Corazón.

Si deseas escuchar música meditativa mientras lo haces, te puede ayudar. ¡ADELANTE!

Empieza Respiando Profunda y lentamente…

a sentir que puedes y mereces sacar ese suceso de tu vida…

Siente que ya no te pertenece … que te PERMITES Soltar, Soltar, Soltar… y quedarte con el APRENDIZAJE que esa situación trajo a tu VIDA…

Suelta la situación… respirando lentamente, a tu ritmo, en cada inspiración deja entrar el PRESENTE LUMINOSO…

En cada expiración deja ir el pasado que no está…

Inspira y expira, las veces que te haga falta y ve liberando cada vez más y más…

Dando las GRACIAS y dejando ir cualquier resto de dolor de ese momento pasado que aún quede en ti… 

Este ejercicio dura el tiempo que tú necesites, te aconsejo que lo realices en etapas de 10 minutos.

Deja que tu  NIÑO/A INTERIOR  supere por fin “ese momento” y que tu Adulto/a empiece de nuevo…

Y ahora… hay un cuento que siempre me gustó mucho y que te ayudará a comprender que una vez has vivido la experiencia.. la puedes soltar…

 

Cuento Zen: Cruzando el río 

 

Erase una vez, dos monjes zen que caminaban por el bosque de regreso a su monasterio.

En su camino debían de cruzar un río, en el que se encontraron llorando una mujer muy joven y hermosa que también quería cruzar, pero tenía miedo.

– ¿Que sucede? – le preguntó el monje más anciano.

– Señor, mi madre se muere. Está sola en su casa, al otro lado del río y no puedo cruzar. Lo he intentado – siguió la mujer – pero me arrastra la corriente y nunca podré llegar al otro lado sin ayuda. Ya pensaba que no volvería a verla con vida, pero aparecisteis vosotros y  podéis ayudarme a cruzar…

– Ojalá pudiéramos ayudarte – se lamento el más joven. Pero el único modo posible sería cargarte sobre nuestros hombros a través del río y nuestros votos de castidad nos prohíben todo contacto con el sexo opuesto. Lo lamento, créame.

– Yo también lo siento- dijo la mujer llorando desconsolada.

El monje más viejo se puso de rodillas, y dijo a la mujer: – Sube.

La mujer no podía creerlo, pero inmediatamente cogió su hatillo de ropa y montó sobre los hombros del monje.

Monje y mujer cruzaron el río con bastante dificultad, seguido por el monje joven. Al llegar a la otra orilla, la mujer descendió y se acercó con la intención de besar las manos del anciano monje en señal de agradecimiento.

– Está bien, está bien- dijo el anciano retirando las manos. Por favor, sigue tu camino.

La mujer se inclinó con humildad y gratitud, tomo sus ropas y se apresuró por el camino del pueblo. Los monjes, sin decir palabra, continuaron su marcha al monasterio… aún tenían por delante diez horas de camino.

El monje joven estaba furioso. No dijo nada pero hervía por dentro.

Un monje zen no debía tocar una mujer y el anciano no sólo la había tocado, sino que la había llevado sobre los hombros.

Al llegar al monasterio, mientras entraban, el monje joven se giró hacia el otro y le dijo:

– Tendré que decírselo al maestro. Tendré que informar acerca de lo sucedido. Está prohibido.

– ¿De qué estás hablando? ¿Qué está prohibido? -dijo el anciano

– ¿Ya te has olvidado? Llevaste a esa hermosa mujer sobre tus hombros – dijo aún más enojado.

El viejo monje se rió y luego le respondió: 

– Es cierto, yo la llevé. Pero la dejé en la orilla del río, muchas leguas atrás. Sin embargo, parece que tú todavía estás cargando con ella…

Así que Recuerda, tú decides si después de Darte permiso para Ser humano y Vivir lo que te depara el momento…

CRUZAS el PUENTE al Regalo que tanto te mereces… el de… ¡PASAR PÁGINA! 

 

¡Feliz Día! ¡Feliz Vida! Con cariño 

💝 Rosa Maria Olmo 💝

 

AFIRMACIÓN POSITIVA LOUISE L. HAY 3 de ABRIL de 2018 <3 ¡Feliz Día!¡Feliz Vida! Con Cariño <3 Rosa Maria

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