¿Tal vez la Navidad o estas fiestas en general no te gusten, te agobien, te apetezca hacer cualquier cosa no establecida y atreverte a vivirlas como de verdad las sientas?…

Hoy quiero decirte que si no te gusta la Navidad, estás en tu pleno derecho de sentirte así respecto de este tiempo puesto que tú personalizas tu Vída. ¿No te nace seguir la corriente? ¡Eres libre de decidir hacerlo o no! ¿Qué tal si Empiezas a pensar que está bien Ser tú misma más allá de todo lo impuesto?

De hecho, pienso que una libertad que deberías adquirir con la edad, es la de vivir la fiesta como tú deseas, sin tener que justificarte ante nadie. ¿Y si Ejerces tu poder personal y haces tuyos los momentos a tu manera? 

No importa la Navidad sino la Vida

Desde el punto de vista de los estímulos, la Navidad es casi omnipresente. Por ejemplo, puedes observar la decoración típica en las calles y escaparates de las tiendas que viven su periodo más comercial. Seguro que recibes alguna invitación para celebrar las fiestas. Tal vez, incluso, en tu propia empresa se celebre una cena navideña con el equipo de trabajo. Incluso la programación televisiva se llena de temática navideña.

Sin embargo, más allá de cualquier estímulo externo, la verdadera felicidad nace de la actitud. Y la actitud no responde a estímulos externos, sino a una decisión interior. ¿No te gusta la Navidad? Entonces, practica esta libertad de no tener que aparentar algo que no sientes. Y elabora un plan de cómo te gustaría vivir este tiempo. ¿Qué es lo que realmente quieres hacer y está a tu alcance?

Tal vez te sientas todavía más incomprendida como mujer por adoptar esta posición ante la Navidad. El rol establecido dice que hay que ser un ejemplo perfecto para los demás, dejando de lado tu auténtico Ser. ¡Tú puedes cambiar cómo lo vives! Te animo a que lo empieces a disfrutar desde ya… como un tiempo para ti. No tienes que justificarte ante los demás solo porque no te gusten estas fiestas, pero tampoco te pongas a la defensiva cuando otras personas te hagan alguna valoración al respecto. Intenta tomarte la situación con sentido del humor, incluso puedes reírte de ella. ¡Eso te ayudará a relativizar estas fechas!

¿Qué planes tienes para esta Navidad? Te sugiero que te ilusiones con tu vida, sí, la tuya, esa que tantas veces dejas de lado por estar pendiente de agradar y complacer a los demás… porque es ahí, desde esa ilusión interior, donde encuentras una de las mayores claves de la felicidad en cualquier contexto. Invierte en planes de calidad para ti, aunque esos planes no sean típicamente tradicionales. ¿Y qué más da? Lo importante es tu decisión de ser fiel a ti misma…

Qué hacer si no te gusta la Navidad

En este artículo te doy diez consejos para una Navidad y fiestas a tu imagen y semejanza. ¡Seguro que a ti se te ocurren más!

1. Continúa con tu vida igual que siempre. Es decir, continúa con tus compromisos de trabajo, tus recados cotidianos y tus planes de siempre. La vida no se detiene porque sea Navidad. Y para vivir unas fiestas al margen de la corriente del espíritu navideño, puedes normalizar la rutina al ser fiel a tus hábitos.

2. Céntrate en lo que Sí te gusta. ¿Hay algo que te guste de la Navidad? Tal vez no te gusten estas fiestas de un modo general, pero puede ocurrir que algún aspecto en concreto sí te parezca bonito. En ese caso, disfruta de este detalle. Por ejemplo hay personas que no le gustan estas fiestas sin embargo están encantadas con la llegada del nuevo año y lo ven como una oportunidad para empezar de nuevo.

3. Organiza un viaje. Cada vez más personas deciden programar un viaje de turismo para vivir una experiencia cultural, turística, de crecimiento personal… Un viaje que se convierte en un plan perfecto respecto de las tradiciones habituales de estas fechas. Un viaje puede ayudarte a cambiar de ambiente y escenario, por tanto, tus emociones también serán diferentes.

 

Conociéndote más

 

4. ¿Por qué te sientes así? Identifica cuál es la causa de este disgusto hacia la Navidad. Por ejemplo, una persona que está sufriendo por la pérdida de un ser querido tal vez sienta el síndrome de la silla vacía, es decir, la tristeza ante la ausencia de seres queridos en la mesa. ¿Por qué es positivo que identifiques cuál es la causa específica de este rechazo a la Navidad?

Para no enmascarar un dolor interior con una actitud de indiferencia hacia un tiempo marcado por los buenos propósitos y los deseos felices. Por ejemplo, algunas personas dan la espalda a la Navidad porque viven una situación de soledad.

5. Piensa en ti. Compra algún regalo para ti. No porque sea Navidad, sino porque mereces despedir el año con un detalle de amor propio. No tiene que ser algo caro, o sí… en tus manos queda darte ese pequeño o gran capricho. Tú eres la persona más importante de tu vida. Por tanto, cierra el año sabiendo que te tienes a ti misma. Es la mejor forma de acabar y empezar el siguiente…

6. No dramatices. Te irá bien quitarle hierro a estos días… Aquellas personas que sienten cierto disgusto hacia la Navidad pueden cometer el error de exagerar este hecho cuando en realidad, todo es más sencillo si acotas en su contexto de realidad este periodo. Un periodo que tiene principio y fin. ¡La Navidad no es eterna y pasará antes de lo que imaginas!

7. Busca alternativas ante la realidad. Más allá de las tradiciones típicas de este tiempo, elabora una lluvia de ideas de actividades que puedes realizar en este tiempo. Por ejemplo, disfrutar de una buena lectura, ver tus series preferidas, alguna película,  vivir la Nochebuena como si fuese cualquier otro día del calendario…

¡Intenta que esta lluvia de ideas sea extensa en opciones! De este modo, te resultará más sencillo observar que, realmente, la vida es rica en matices y tú puedes concretar cómo quieres que sean tus fiestas, más allá de aquello que haga la mayoría.

8. Observa a tu alrededor. Tal vez, a rasgos generales, sientas que la Navidad es omnipresente. Sin embargo, en la práctica, no lo es. Por ejemplo, muchas personas viven totalmente ajenas a las fiestas por motivos profesionales puesto que tienen que seguir cumpliendo con sus compromisos de trabajo. Muchos médicos y enfermeras trabajan en las fechas típicas de este tiempo. Muchos pacientes de hospitales viven totalmente ajenos a la rutina de las fiestas. Y así puedes observar un amplio número de situaciones.

9. Decide con quién quieres estar. Más allá de los compromisos sociales de este tiempo, te aconsejo que decidas con quién te apetece quedar y con qué personas prefieres no estar. No quedes con nadie por pura obligación. ¡Respeta tus necesidades!

10. Ejercicios de fin de año. Por ejemplo, te sugiero que hagas balance de aquellos logros que has conseguido en 2017 y concreta qué asignaturas han quedado pendientes de cumplir. A su vez, también puedes definir tres objetivos personales para el Nuevo Año.

Por tanto, la Navidad es un periodo de la vida como cualquier otro. Un periodo muy emocional, sin embargo, las emociones forman parte de la vida en cualquier contexto. Intenta ser fiel a tu pensamiento para celebrar el fin de año siendo coherente con tu propio criterio. Vive la vida que deseas, en Navidad o en cualquier momento.

Si deseas compartir aquí debajo tus opciones navideñas, tal vez puedas ayudar con nuevas ideas a personas que están igual que tú… y por supuesto ya sabes que a mí… ¡Me encantará leer tus comentarios!

Es día a día como creamos y construimos nuestra vida, más allá de unas fechas marcadas en el calendario. Así que…

¡Feliz Día!¡Feliz Vida! Con Cariño

Rosa Maria ♥ 

 

SUSCRÍBETE A MI NEWSLETTER

Recibirás material exclusivo de bienvenida y estarás al tanto de todas mis publicaciones

Gracias por suscribirte. Recuerda revisar tu carpeta de promociones y spam. Si mi email cayó allí, asegúrate de que no vuelva a pasar añadiendo mi email a tu libreta de direcciones. Un saludo y hasta pronto.