Hoy quiero hablarte de la familia, verás una familia es un sistema social, es decir, una estructura básica en la que conviven diferentes miembros. Existen etapas de armonía familiar en donde todo fluye según lo previsto. ¿Qué haríamos sin estos momentos?

Sin embargo, los conflictos son situaciones saludables y necesarias pese a que, en cierto modo, resultan incómodos. ¿No es agradable tener conflictos, verdad? Pero de ellos podemos aprender y mucho, ya que de otra forma  las personas no podrían poner en práctica habilidades fundamentales como la negociación, la empatía y la tolerancia a la frustración. Porque los problemas familiares ponen un freno al individualismo para ampliar la perspectiva al horizonte del bien común. Es decir, al ámbito del “nosotros”.

De hecho, los conflictos familiares no resueltos reflejan las posiciones encontradas de quienes no han sido capaces de ir más allá de su propia individualidad para crear una realidad común. Conviene partir de una premisa esencial: existe una única realidad, pero múltiples interpretaciones de la misma. Por tanto, en un conflicto familiar, generalmente, cada uno tiene su parte de verdad.

Los conflictos son una oportunidad

Conviene romper con estereotipos equivocados, por ejemplo, un conflicto no es un problema insalvable, ni un síntoma negativo de una relación tóxica. ¿Dónde reside el conflicto? En la incapacidad para resolver la diferencia. Podemos encontrar diferentes propuestas que sirven para abrir nuevas puertas de entendimiento a partir del bien común en las relaciones interpersonales. La esperanza y la creencia en que sí hay una o varias  soluciones son de gran importancia en el ámbito familiar para solucionar las dificultades y salir adelante por el bien de todos.

¿Qué es lo que queremos y lo que necesitamos?  En el fondo queremos estar bien con nuestra familia, nuestros seres queridos, aquellos con los que nos unen lazos emocionales y vitales.  Necesitamos tener buenas relaciones, vivir en un ambiente con armonía en el que nos sintamos que formamos parte de una unión familiar saludable.

Y dime ¿Qué crees que sucede cuando la posición de uno de los miembros dentro de la familia cambia? Entonces, este cambio afecta a todo el conjunto. Es importante saber que las familias pueden obtener nuevos recursos de negociación y resolución de sus conflictos a partir del asesoramiento de una figura externa, Terapeuta, Coach de relaciones…Y a partir de herramientas tan poderosas como las que nos ofrece el Análisis Transaccional que nos permiten llegar a una objetividad del conflicto que se está viviendo.

¿Cuánto nos cuesta ser objetivos cuando estamos en medio de la tormenta, verdad? Es un aprendizaje y se puede realizar.

 

Técnicas para resolver conflictos familiares

1. El esquema “yo gano, tú pierdes” refleja la posición autoritaria de muchos padres que, a partir de su posición, consideran que tienen la razón en todo. Evidentemente, los padres son quienes deben marcar unas normas de convivencia en el hogar, sin embargo, es importante dar espacio para el diálogo. Especialmente, en temas complejos que no pueden resumirse en una norma. Ante un modelo autoritario… ¿Qué  suele pasar con los hijos? Pues es posible que los hijos desarrollen una actitud sumisa para agradar continuamente a los padres, incluso a costa de renunciar a su verdadera esencia. Si el hijo se siente perseguido, lo que hará será inconscientemente adoptar la posición de Víctima.

Pero también puede darse la situación de que cuando llegue la adolescencia y primeros años de juventud, el hijo experimente una gran rebeldía fruto de una etapa de represión emocional previa. ¿Qué sucede mayoritariamente en una situación así?  El hijo empieza a actuar bajo el rol de Perseguidor  de los padres.

En estos casos  el esquema “yo gano, tú pierdes” puede ser efectivo en ciertos momentos. Por ejemplo, cuando los padres quieren inculcar a su hijo un valor del que están convencidos. Este tipo de modelo educativo permite a un padre o una madre establecer los límites y defender su posición en la familia. Siempre como forma de educar sanamente.

2. Por el contrario, el modelo educativo que refleja la idea “tú ganas, yo pierdo“, es propio de padres que adoptan una actitud de colegas con sus hijos. Es decir, la autoridad paterna queda difuminada al dar mayor protagonismo a la relación de amistad.

¿Se puede ser amigo de los hijos?  Sí, sin embargo hay que tener en cuenta que es muy común que en  este tipo de relación se cometa un error importante: olvidar que lo que necesita un hijo es tener unos padres, ya que los padres corrigen de un modo muy diferente al de los amigos los comportamientos inadecuados.  El riesgo de este tipo de educación es que resulta muy posible que el hijo desarrolle una mentalidad caprichosa en la que se frustra cada vez que la vida le presenta una negativa.

Mientras que en el modelo educativo “yo gano, tú pierdes“, el padre tiende a utilizar los castigos en exceso como una forma de poder, por el contrario, en este método busca la complacencia constante de su hijo. El error principal de esta actitud es perder de vista que los padres no pueden sobreproteger a sus hijos ante todos los sufrimientos y heridas de la vida.

El rol de Salvador por parte de los padres no les evitará las lecciones que tengan que aprender. Este tipo de educación también tiene el peligro de fomentar el materialismo en los hijos y la satisfacción inmediata de las necesidades, cuando en realidad, existen aprendizajes más importantes como el del esfuerzo en la lucha por una meta.

3. Existe un tercer modelo de educación que es el que de un modo universal abre más puertas a las familias. El método pedagógico que refleja la esencia “nadie pierde“. Es decir, las dos partes ganan.

¿Cómo es este tercer modelo? Lo que nos muestra aquí es una comunicación democrática en la que la opinión de los diferentes miembros de la familia es tenida en cuenta. En las familias que siguen esta forma de comunicación cada persona se siente valorada. Este método permite a los hijos implicarse en la solución de sus propios problemas. La esencia propia de este tipo de método hace que sea más propicio cuando los hijos ya alcanzan la preadolescencia.

Este tipo de modelo educativo es útil y práctico porque crea un ambiente de diálogo en familia. Es habitual, por ejemplo, que en aquellos hogares en los que esta actitud es tendencia, todos los miembros coman y cenen juntos en torno a la mesa, pues nadie tiene que estar huyendo de los problemas que muchas veces generan esos momentos de encuentro diario.

Puede que te preguntes, entonces: ¿Las familias que consiguen este nivel de armonía también afrontan conflictos? ¡Por supuesto que sí! Sin embargo hay una diferencia fundamental y es que encuentran el modo de salvar las diferencias para encontrar puntos de encuentro. Sé que no es fácil, pero con un trabajo interior consciente se pueden mejorar mucho las relaciones familiares.

¿Y si analizaras la familia desde un concepto holístico? Es decir, puesto que un mismo problema, analizado desde la perspectiva del todo puede cambiar respecto de la visión individual, se merece que lo tengamos en cuenta. Para resolver conflictos también es importante practicar las habilidades sociales básicas: escuchar con atención, defender con argumentos el punto de vista propio, ser amable en la convivencia y tratar a los hijos no solo por cómo son ahora, sino también, por las personas que pueden llegar a ser en el futuro. Puesto que ese futuro está presente en forma de potencial. Y la educación es esencial para cultivar ese potencial.

Te dejo unas preguntas finales, las respuestas las tienes tú, son únicas y o bien te son de ayuda y válidas en este momento, o bien te aportan algo diferente que te pueda hacer cambiar el chip si es eso lo que necesitas. ¡La decisión es tuya! ¡La acción también!

  • Generalmente ¿Te sientes en armonía y bienestar cuando estás con tu familia?
  • ¿Evitas los conflictos a toda costa pensando que así las cosas se solucionan solas?
  • ¿Les haces frente y buscas las diferentes posibilidades que hay para tú bien y el bien común familiar?
  • ¿Te atreves a ser objetiva con la situación y verla desde el modelo de “nadie pierde” por lo tanto “todos ganan”?

Por hoy te dejo con estos interrogantes recordándote que sólo tú tienes tus respuestas… nos leemos pronto…

Si quieres dejar tus comentarios debajo del Post, estaré encantada de leerte.

¡Abrazos a tu Corazón! ¡Feliz Día! ¡Feliz Vida!

Con Cariño Rosa Maria

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